miércoles, 13 de julio de 2011

Beneficios de la vinculación prenatal

Damos por supuesto que el recién nacido tiene necesidad de cuidados físicos y ayuda, también sabemos lo importante que es el afecto para su supervivencia y desarrollo de sus capacidades físicas, emocionales, sociales e intelectuales.
El feto cuenta antes de nacer con: un repertorio completo de movimientos, funcionamiento de todas las capacidades sensoriales, capacidad para establecer relaciones, expresión emocional, capacidad de aprendizaje y memoria, diferentes grados de consciencia durante el embarazo, etc
Para poder comunicarte con él y estimularle, debemos tener presente que tu hijo ya tiene unos sentidos que están más o menos desarrollados según los meses de gestación y que le permiten aprender, conectarse con el exterior, y comunicarse, convirtiéndole en un ser cada vez más humano.
Cada vez hay más estudios sobre la vida prenatal que confirman que el feto comparte la vida emocional de su mamá, y es capaz de sentir su amor, su aceptación o su rechazo. Por tanto, es importante que ya desde el momento de la concepción se trabaje por establecer un vínculo afectivo temprano que asegure el bienestar durante la gestación y se favorezca la configuración de la personalidad futura.
Pensamos que el feto es un cuerpo en formación, pero no somos conscientes de que también es una mente en formación. Tiene una consciencia que recibe, aprende y se nutre de lo que recibe de su mamá.
El bebé intrauterino comienza a utilizar sus sentidos, que se encuentran ya más o menos desarrollados y a partir de la 24 semana de gestación, ya puede interpretar los sentimientos de su madre dado que ya posee unos circuitos neurológicos de su cerebro suficientemente desarrollados para poder traducir las sensaciones en emoción. El bebé intrauterino es capaz de sentir y llevar una vida emocional, donde la principal fuente de estímulo va a ser su mamá, y también su papá.
¿Cómo se transmiten las emociones de la madre al bebé?
A través de la sangre de la madre, el bebé compartirá sus estados de ánimo y sus emociones maternales.
Pruebas científicas demuestran como la caricia de la madre sobre su vientre, provocan comportamientos de placidez y bienestar en el bebé, y que el estado psicológico de la madre afecta el comportamiento del bebé.
El afecto es muy importante para el desarrollo del feto
El feto es un ser sensible y con personalidad propia, y para empezar a quererlo y a conocerlo hay que relacionarse con él. ¿Cómo?
  • Acariciándolo a través del abdomen materno.
  • Hablándose y cantándole suavemente.
  • Descubriendo que cosas le tranquilizan o agitan.
  • Imaginando cómo es y cómo será.
Es importante que, desde el momento de la concepción se trabaje para establecer un vínculo afectivo temprano, que asegure bienestar durante la gestación y favorezca la configuración de su personalidad futura.
 Texto extraído de: www.psicoreproduccion.com

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